Toledo dispondrá de un nuevo servicio de autobuses urbanos, “mejor, con menos coste, más moderno y adaptado al siglo XXI” - Ayuntamiento de Toledo

El concejal de Movilidad, Juan José Pérez del Pino, ha informado este viernes del nuevo Servicio Autobuses Urbanos de la ciudad de Toledo que entrará en funcionamiento el próximo año y que tiene como prioridades su adaptación a las necesidades actuales y futuras de los toledanos, la modernización de la flota y un menor coste para las arcas municipales con las mismas líneas.

La Junta de Gobierno Local aprobó ayer en sesión extraordinaria el inicio del expediente de contratación del nuevo Servicio Público de Transporte Colectivo Urbano de Viajeros de la Ciudad de Toledo, cuyo pliego de condiciones contiene las prescripciones técnicas y económicas que han de regir la prestación del servicio en los próximos años.

El concejal ha desgranado las premisas que el Gobierno local considera fundamentales a la hora de adjudicar este contrato y que pasan por un modelo “más abierto”, pues se adaptará a los futuros desarrollos, infraestructuras y demandas de los toledanos, todo ello “sin supresión de líneas”, que se adaptarán a las demandas de los usuarios.

A partir del año próximo, Toledo tendrá un servicio “más moderno”, con una flota de vehículos con un diseño “renovado” y mejores prestaciones para los viajeros como puertos para la recarga de teléfonos móviles y tablets, plataformas elevadoras en todos los vehículos para garantizar la accesibilidad, avisos sonoros de próximas paradas y otras mejoras como la instalación de más marquesinas o dos expendedores automáticos de billetes (uno en la Estación de Autobuses y otro en la Estación del AVE).

Más sostenible

También será un transporte urbano “más sostenible” ya que se incluye una cláusula para la progresiva sustitución de los autobuses de gasolina o diésel por otros de gas natural, vehículos híbridos o eléctricos. Además, se eliminan los “kilómetros en vacío”, aquellos trayectos que se realizan con el conductor como único ocupante.

Pérez del Pino ha puesto énfasis en las mejoras tecnológicas, que pasan por más y mejor información a los usuarios gracias a la sustitución de los postes informativos en las paradas y la puesta en marcha de una aplicación para móviles en la que se recojan los datos relacionados con paradas, frecuencias, itinerarios, tiempos de espera, incidencias etc., cuestiones que deberá abordar la empresa adjudicataria.

En el ámbito de la seguridad, los autobuses estarán dotados de un sistema de videovigilancia conectado a una centralita y de cuádruple sistema de frenado, medidas que ofrecerán garantías y tranquilidad a los viajeros y también a la plantilla de trabajadores que, por otra parte, la empresa concesionaria está obligada a asumir.

Juan José Pérez del Pino ha precisado que el Gobierno local busca con este nuevo servicio una “rentabilidad social, y lo vamos a hacer optimizando al máximo los recursos de que disponemos”. Para ello, se introduce en el contrato el concepto de “riesgo y ventura”, de tal forma que la empresa ganadora podrá implicarse en la consecución de un mejor rendimiento del servicio.

Por otra parte, la concesionaria está obligada a la redacción en el primer año de contrato de un Plan de Movilidad que cuente con la participación de todos los colectivos ciudadanos.

Optimización de recursos

En torno a seis millones de viajeros al año utilizan el transporte público en la ciudad de Toledo con una cuantía superior a los 8,6 millones de euros, como ha explicado Pérez del Pino, quien ha informado de que la asignación del Ayuntamiento al servicio será el año próximo de 5,3 millones de euros, “lo que supone una reducción en torno al 10%” con respecto a las condiciones del contrato actualmente en vigor (la consignación en 2017 hubiera sido de 5,8 millones).

Se produce por tanto una minoración de la aportación del erario público en base a un criterios de “optimización de recursos”, suprimiendo los viajes que se hacían sin pasajeros y adaptando horarios y frecuencias; “la modificación de los horarios de verano” y la disminución del tamaño de los autobuses “que nos lleva a una reducción de costes de amortización”.

Una de las principales ventajas para los intereses de los toledanos de este nuevo servicio es que se permitirá una modificación del mismo de hasta un 40 por ciento, lo que dará margen al Ayuntamiento para realizar los ajustes que a lo largo del periodo de la concesión sean necesarios para atender las demandas de los ciudadanos, incorporar mejoras y dar cobertura a las nuevas infraestructuras y desarrollos urbanos.

Para el concejal de Movilidad, “es un buen pliego que nos permite adaptarnos a los cambios que se vayan produciendo en la ciudad” y, en cuanto a los plazos, el 28 de julio concluye el otorgado para la presentación de ofertas y, a partir de ahí, se abrirá un periodo de cuatro meses para el estudio de las propuestas, de tal forma que el nuevo transporte urbano de la ciudad de Toledo entrará en funcionamiento a principios del próximo año.

Audios Juan José Pérez del Pino:

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